Ruta per Girona en la seva Setmana Gastronòmica
Hasta el día 20 de marzo 38 restaurantes de la provincia ofrecen menús asequibles con los mejores productos de mar y montaña
El área de Girona es un lugar idóneo para perderse y disfrutar del lujo de una buena comida, por qué no, este mismo fin de semana. Y es que desde el pasado día 3, y hasta el próximo 20 de marzo, la provincia acoge su Semana Gastronómica. Y, ¿en qué consiste? Pues, en comer bien a un precio más que asequible en 38 restaurantes del la ciudad y su área urbana.
Esta muestra culinaria, en la que los establecimientos elaboran menús especiales maridados con vinos de las bodegas Empordàlia y las cavas Mont-Ferrant, es un referente de primer orden en el mundo gastronómico y tiene el honor de ser la más antigua de las que se celebran en Catalunya y en España - va por su 31ª edición-.
Los menús son para todos los paladares y todas las economías. Participan desde los reputados Celler de Can Roca -con 3 estrellas Michelin-, el Massana (Girona) o l'Aliança (Anglès), hasta otros más modestos como La Marquina o la Llotja de Sils, que participa por primer año en la muestra. El abanico de precios va desde los 27 hasta los 210 euros.
La característica fundamental de los platos típicos de estas comarcas, que tienen por marco geográfico la montaña y el mar de la Costa Brava, es, precisamente, la mezcla entre ingredientes producidos, cultivados y pescados en la provincia. Por este motivo, encontramos en los menús platos como la lasaña de pies de cerdo con gambas de la costa y alcachofas; el medallón de rape al romesco acompañado de escarlets y olivada o el rodaballo rustido con caldo de pollo a la emulsión de leche de macadamia con aceite ahumado.
El gran dinamismo culinario de esta provincia, que se remonta más de dos milenios atrás cuando los romanos establecieron sus primeros mercados en la antigua Gerunda, también se pone de manifiesto en el Aula Gastronómica de Girona. El Mercat del Lleó de la ciudad (Plaça de Calvet i Rubalcaba) acoge talleres para acercar la cocina a los más pequeños (este sábado de pizzas caseras, el sábado siguente de pasta) , pero también charlas culinarias, degustaciones gastronómicas y talleres temáticos para los mayores.
¿Qué ver y visitar en Girona?
Y, ya que estamos en Girona, ésta bien merece un paseo por sus calles y un vistazo al casco antiguo que encierran sus murallas. La ciudad está bañada por el río Onyar y tiene un vistoso tramo de casitas pintadas de colores pastel, construidas en el s.XIX, para cubrir un tramo de muralla destruida en 1807 durante el asedio de las tropas francesas.
Vale la pena echar un vistazo a su Catedral de estilo gótico (Pl.Catedral), construida entre los siglos XII al XIV, o a su Iglesia y Convento de Sant Pere de Galligants (Pl. Santa Lucía), un convento benedictino del siglo X y una iglesia es del siglo XII. La Iglesia de Sant Feliu del siglo XIV, constituida sobre las tumbas de los patronos de la ciudad, Sant Félix y Sant Narciso también es muy visitada.
Girona también tiene varios museos en los que perderse unas horas. Destacan el Museo de Historia de la ciutat (C/ de la Força, 27), ubicado en un antiguo convento capuchino del siglo XVIII, que conserva aún los restos de su cementerio o el Museo de Arte (Subida de la Catedral, 12), emplazado en un antiguo Palacio Episcopal. Guarda una de las colecciones más importante de Catalunya de esculturas, cuadros, objetos religiosos de los siglos IX del románico, hasta el siglo XX. El Museo del Cine: Colección Tomás Mallol (Calle Sèquia, 1) es uno de los favoritos de los amantes del séptimo arte. Muestra la historia del celuloide desde sus comienzos hace 500 años, así como una colección de 30.000 piezas de la Colección del cineasta catalán Tomàs Mallol.